Sokoke

Los Sokoke son sociables y amistosos; son excelentes compañeros de familia. Los gatos del bosque de Kenia son alegres y muy activos; les gusta jugar y saltar mucho. Pueden llevarse bien con otros animales domésticos, pero sólo los pájaros y los roedores no se llevarán bien, ya que Sokoke se los lleva de cena. La ausencia repetida del amo se lleva con tranquilidad, sin rabietas innecesarias.

Características de la raza

Intelecto
8/10
Familiaridad, apegoc
6/10
Adaptabilidad
7/10
Enérgico
10/10
Salud
8/10
Mudanza
3/10
Amor para niños
6/10
Comunicabilidad
8/10
Amor a Miau
6/10
Nutrición fácil
4/10

Información de la raza

Origen
Kenia
Tamaño
Machos 35-38 cm
Hembras 32-35 cm
Peso
Machos 4-6 kg
Hembras 3-4,5 kg
Tipo de piel
Pelo corto
Colorear
Mármol atigrado
Estilo de vida
Al aire libre, en el interior
Esperanza de vida
13-16 años
Clasificación FIFe
Categoría III: «Pelo corto y somalí» Designación de la raza – SOK
Clasificación WCF
Clasificación TICA
SO
El Grupo
Gatos de pelo corto, gatos raros

Fotos de la raza

Historia del origen

La raza de gato Sokoke llegó directamente desde las selvas de África. El Sokoke es uno de los gatos más raros del mundo. No se encuentran más de cien gatos en el planeta. El Sokoke es una raza autóctona que vive en la selva de Arabuko-Sokoke, en Kenia. Estos gatos también son llamados gatos africanos por el continente en el que fueron descubiertos. Los primeros en descubrir y domesticar al Sokoke proceden de la tribu del Jarama. Llamaron a estos gatos «kotzonzo», que significa «similar a la corteza de los árboles» en suajili.

El origen del Sokoke sigue siendo un misterio. Recientes pruebas de ADN han equiparado al Sokoke con razas de origen asiático: el gato salvaje de Arabia, el gato de la isla de Lamu y el gato callejero de la costa de Kenia. La raza se registró oficialmente en 1993.

La superficie de la selva Arabuko-Sokoke disminuye constantemente, al igual que la población de gatos africanos. El Sokoke está prácticamente extinguido en la naturaleza, hay muy pocos ejemplares en cautividad y su reserva genética prácticamente ha desaparecido de la faz de la tierra.

Apariencia: altura, peso, piel, color

El Sokoke parece una versión salvaje del gato rayado doméstico. Es un gato africano pequeño pero musculoso, ágil y de constitución atlética. Al igual que los gatos salvajes, el Sokoke tiene unas patas traseras largas y musculosas; nadie puede saltar como ellos. Los gatos africanos son muy rápidos, alcanzando velocidades de hasta 75 km/h. Tienen grandes orejas que apuntan hacia arriba, anchas en la base, con las puntas ligeramente redondeadas. Estas orejas pueden girar 180 grados, lo que permite al gato captar el más mínimo ruido. El gato africano está dotado por la naturaleza de un magnífico pelaje. Otra diferencia con el gato doméstico es el color y la composición del pelaje del Sokoke. Es duro al tacto y nada sedoso.

Personaje

Los Sokoke son sociables y amistosos; son excelentes compañeros de familia. Los gatos del bosque de Kenia son alegres y muy activos; les gusta jugar y saltar mucho. Pueden llevarse bien con otros animales domésticos, pero sólo los pájaros y los roedores no se llevarán bien, ya que Sokoke se los lleva de cena. La ausencia repetida del amo se lleva con tranquilidad, sin rabietas innecesarias. No piden cariño, ya que son orgullosos e independientes. Pero esto no les impide seguir a los miembros de la familia en sus talones y aceptar un regalo de afecto.

Atención

Como el Sokoke procede de la costa cálida y húmeda de Kenia, carece de abrigo y es muy sensible al frío. No están destinados a vivir en países con climas fríos. A los gatos africanos les gusta mucho trepar. Si no puede sacar a menudo a un gato al jardín, consiga una casa especial para gatos que llegue hasta el techo.

Los Sokokes no requieren ningún cuidado especial. Lo único que necesitan es un peinado semanal con un guante de goma especial. A los Sokoke les gusta mucho el agua; pueden bañarse con seguridad incluso con usted en la bañera. No olvide cerrar la tapa del inodoro; de lo contrario, el gato africano puede bañarse en lugares inapropiados.

Educación

El Gato del Bosque de Kenia es muy listo e inteligente. No tiene problemas para recordar las normas de la casa, saber dónde afilar sus garras e ir a la caja de arena. Dispuesto a obedecer órdenes sencillas, puede ser adiestrado, pero no sin problemas. Utilice complejos de varios niveles con un gato africano, donde el animal puede saltar a gusto. Asegúrese de diversificar el adiestramiento del gato con numerosos juguetes; les encanta todo lo que crea sonidos interesantes.

Enfermedades comunes

Como la mayoría de las razas naturales, el sockeye no tiene problemas de salud visibles. Pero nadie puede mantener a los gatos de bosque a salvo de dolencias como cortes en las almohadillas de las patas, infecciones, virus, parásitos, etc.

Los representantes de esta raza son propensos a los trastornos mentales. Sokoke es fácilmente excitable y es propenso a la histeria y la neurosis, y la meningitis y convulsiones también pueden ocurrir en los gatos de esta raza. Lo más probable es que los trastornos nerviosos sean hereditarios, por lo que al comprar un gatito hay que prestar atención al comportamiento de su madre.

Nutrición

Es conveniente elegir una dieta sana y variada. La dieta debe ser equilibrada, y es aconsejable no olvidar los suplementos de taurina y vitamina E. El 80% de la comida debe ser carne magra (ternera, vaca, pollo, pavo). Además, se puede ofrecer al gato huevos de gallina crudos, cereales, productos de leche agria, pescado de agua salada sin espinas, verduras, hierbas y hierba cortada. Las sobras de la mesa no deben darse al gato, especialmente los alimentos fritos, ahumados y salados están prohibidos.